13. Sobre la Importancia de Ser


Es maravilloso sentirse parte del todo y darse cuenta de que todos somos uno. Sentir esa conexión infinita con todo lo que nos rodea cuando vemos y sentimos en nuestro interior ese maravilloso paisaje que tanto nos gusta, el cantar de los pájaros por la mañana, una mágica puesta de sol.... en definitiva, amor. Amor por todo lo que nos rodea. SER amor es el estado natural de todos nosotros. Cuando ERES amor, has alcanzado la luz. 

Pero ¿qué pasa con todas aquellas cosas que pasan a nuestro alrededor que no nos gustan? Pues pasa que TAMBIÉN FORMAN PARTE DEL TODO y  por lo tanto de nosotros. No deberíamos rechazarlas e intentar huir de ellas, porque nos estaríamos rechazando y huyendo de nosotros mismos. Es aquí cuando se nos disparan todas aquellas memorias inconscientes, miedos, bloqueos y patrones que nos hacen vivir en la dualidad. Sentimos amor hacia muchas cosas, pero no soportamos otras. Está genial sentir amor, es el principio del camino, pero no hemos de sentirlo, HEMOS DE SERLO.

Como ya hemos explicado en algún artículo anterior, somos los creadores de nuestra vida. Nuestros pensamientos crean nuestra realidad, y muchos de estos pensamientos los hemos ido heredando a través de nuestro arbol genealógico. Todas esas "dificultades" y "problemas" que nos encontramos en nuestro día a día no son más que oportunidades para disolver e integrar "conflictos emocionales" no resueltos que nos hemos ido creando para sobrevivir dentro de una sociedad de la cual hemos ido interpretando que debíamos protegernos. Es aquí cuando se nos dispara desde nuestro inconsciente el trauma del nacimiento o la desaprobación parental, por poner dos ejemplos.

Has de abrazar al "problema", no luchar contra él. Si luchas estarás fortaleciendo tu victimismo, ya que estarás cediendo el poder de tu vida a terceras personas o situaciones, y vivirás en la dualidad.

Lo ideal sería acoger esa "dificultad" y hacerla nuestra, reconociendo y sintiendo los efectos que causa en nosotros y las emociones que la acompañan, y nos la respiraremos. Sin juicios ni expectativas, evitando así el control. Entregándonos y permitiéndonos a nosotras/os mismos/as que suceda lo que tenga que suceder, observándolo todo con amor y sin apegos. 

Es muy diferente sentir la activación de una memoria o miedo no resuelto, que dramatizarlo. Sentirlo quiere decir: "Ok, estoy muy enfadado (o siento odio hacia..., o miedo cada vez que...) Se me ha activado algo. Ahora me quedaré en silencio, respirarando, meditando o dándome un baño, y voy a observar y a sentir desde el desapego todo lo que esto me provoca, porque está saliendo para ser integrado y resolverse".  

Dramatizarlo quiere decir que te has creído que tú ERES el "conflicto" y te has quedado en el papel de víctima, cuando en realidad no es más que una interpretación de tus pensamientos limitantes "Por culpa de....estoy en esta situación. Soy víctima de mi jefe, del sistema, de...."  ¡Pues no! no eres víctima de tu jefe o de quien sea, sino que gracias a tu jefe, se te ha activado una memoria que ya estás preparado para resolver, sino no hubiera aparecido. ¡Estás preparad@! ¡Ha llegado el momento!

Date tiempo. Introduce en tu cotidianidad los ejercicios cortos de respiración del artículo anterior, medita cada día, tómate baños relajantes, pasea por la naturaleza, practica el ayuno. En definitiva, dedícate unos minutos al día para estar contigo mism@ en silencio, déjate sentir. Es así como poco a poco irás viajando hacía tu interior, y los muros que te has ido creando para sobrevivir irán cayendo, la energía estancada, las memorias y miedos iran resolviéndose e integrándose con amor a nivel inconsciente, y por tanto apareceran a nivel consciente la tranquilidad, la confianza, la alegría y el punto de vista diferente de todo lo que te rodea. En definitiva, la LUZ y el AMOR, que es lo que realmente somos.


Luis F. Gómez




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