19. Los 10 Inhibidores de la Felicidad Humana V - El Trauma de la Escuela


Un buen sistema educativo es, bajo mi punto de vista, aquél que potencia desde muy temprana edad las aptitudes e intereses únicos de cada niño, con el fin de hacerle conectar con todo su potencial personal al ritmo que el niño necesite. Lamentablemente, el sistema educativo que tenemos no favorece el desarrollo único de cada persona, sino que, más bien es, como puede verse en el dibujo que encabeza este artículo, un modelo estándar para todos, que en muchos casos lleva al fracaso escolar y personal, y a la idea por parte del niño de que no es una persona valiosa, con todo lo que ello puede suponer en el futuro.
Desde muy temprana edad el niño aprende a buscar la aprobación de sus profesores o a temer su desaprobación o algún tipo de castigo, lo cual puede llevarle a desconectarse todavía más de su verdadero yo y de su divinidad natural, escondiendo sus verdaderas y especiales cualidades, y aumentando su falta de autoestima.
Cuando se sustituye la obligación de aprender por la curiosidad y el placer del descubrir (como sucede en las llamadas “escuelas libres”) se refuerza el desarrollo natural de cada persona y sus verdaderas virtudes y cualidades. No es natural tener a un niño de 6, 7 u 8 años sentado horas en un pupitre. A esas edades, el niño lo que quiere es jugar, correr y curiosear, y es precisamente a través del juego y de la libertad donde el niño va mostrando interés por todo de manera espontánea, ya que la mejor manera de hacer las cosas es desde el amor y la libertad, y no desde la obligación y el miedo al juicio.
 En una sociedad consciente, cada uno de sus componentes ofrecería al resto todos sus dones naturales para crecer juntos de una manera respetuosa y amorosa y no existirían  las palabras  “competencia” ni “explotación”, ya que cada uno de nosotros es único y especial y tenemos el derecho a desarrollar nuestra verdadera naturaleza sin miedo al fracaso y al qué dirán. En muchas ocasiones, estas ideas preconcebidas de lo que es la vida las desarrollamos en la escuela, si es que no lo hemos hecho antes en alguno de los “traumas de la felicidad humana” comentados en los artículos anteriores.
Dicho esto, tengo que decir que durante mi etapa escolar, me encontré con algunos profesores y profesoras maravillos@s  que intentaban transmitirnos a todos los niños y niñas, con todo su amor, delicadeza y respeto, todos aquellos extraños conceptos que veíamos en los libros de texto que nos acompañaron durante años, aunque la verdad, yo hubiera preferido estar corriendo, jugando y gritando por el bosque cercano a mi colegio en vez de estar tantas horas encerrado.
Luis F. Gómez
Rebirthing-Renacimiento



No hay comentarios: