25. La busqueda del camino


Son muchas las personas que se obsesionan intentando buscar su camino. Un camino en el que sólo haya felicidad, amor y cosas bonitas, y en el que desaparezcan para siempre todos esos momentos desagradables por los que todos/as hemos pasado en algún momento de nuestra vida.

Pues bien, ya puedes dejar de buscar tu camino. Siempre has estado en él. Antes, ahora y en el futuro. Si hay momentos en los que no te sientes comodo/a caminando por la vida, permíteme comentarte mi punto de vista:

Los momentos de crisis salen porque hemos de hacer un aprendizaje antes de continuar caminando. Son una gran oportunidad para crecer y seguir andando por esta aventura tan bonita que es la vida.

Si vas superando esas barreras de emergencia estarás cada día más cerca de ti mismo/a y de tu verdadera esencia divina.

Los "obstáculos" aparecen para hacernos entrar en contacto con nuestras emociones y pensamientos negativos más arraigados, lo cual es una grandísima oportunidad para aprender y continuar caminando más fuertes y libres.

No somos víctimas. Nunca lo hemos sido, y nunca lo seremos.
Somos tan absolutamente perfectos, que atraemos a nuestra vida en todo momento las circunstancias que necesitamos para tomar conciencia de nuestros condicionamientos, programaciones, miedos y patrones.

Nuestra forma de sentir e interpretar todo lo que vemos y vivimos es un reflejo de nuestro estado interno más profundo. Incluso la forma que tenemos de vernos a nosotros mismos.

Sin comprensión, perdón y aceptación  de una mala experiencia no puede haber aprendizaje ni liberación emocional, lo cual hará que adoptes el papel del "pobre de mí" y atraigas todavía más negatividad a tu vida.

El tiempo no lo cura todo. De hecho, el tiempo no cura. Tu toma de consciencia es lo que cura. Lo que hace el tiempo es hacerte olvidar, depositando en tu inconsciente esa mala experiencia, que en caso de no ser liberada empezará a manifestarse en forma de malestar físico y enfermedad.

Tu vida es perfecta para ti. Tu vida es tu camino y te relacionarás con tus circunstancias tal cual te relaciones contigo mismo/a.

Respira, medita, permítete conectar contigo, y no rechaces nada de lo que sientas. Las respuestas siempre las encontrarás dentro de ti. Ese/a eres tú. Ese es tu camino y tu aprendizaje.


Luis F. Gómez





2 comentarios:

Carmen Taboada dijo...

Me ha encantado este artículo. Gracias por lo que compartís con tantas persona

- dijo...

Gracias a ti por estar ahí, preciosa